sábado, 19 de abril de 2014

'Cuestión de tiempo'

 


  Nos perdemos en el tiempo, que viene y va, que pasa ante nuestros ojos, dejando mella en cuerpo y alma, cicatrices que lucimos con orgullo y sonrisa u ocultamos tras la marea en el último rincón de la bodega. El tiempo fluye, no se detiene, no vuelve. Siempre quisimos regresar a ese momento en que hubiésemos hecho las cosas de diferente manera, pero nada de lo vivido hasta ahora estaría escrito en nuestro cuaderno de bitácora. Volver para fijarnos en los pequeños detalles que se nos escaparon en su momento. Y disfrutarlos. Tal vez sea ahora un buen momento para reflexionar, para pensar que el momento es este. Que en este instante podrías vivir esos detalles, sonreír cuando te moleste algo, cuando no veas el lado amable. Tal vez podríamos entregar nuestra vida sin condiciones al impagable deber de ser felices. Detener el tiempo un instante para ver nuestro alrededor, bailar la música que nos regala el mundo, acompañar nuestras palabras de luminosidad y buenas intenciones. Abrazar, besar, jugar, reír, bromear, decir 'te quiero'... sin miedo, sin complejos, sin restricciones. Amar. Amar la vida sobre todo. Todo el tiempo que nos acompaña está lleno de ocasiones que perdemos, que luego echamos de menos. Aprovéchalo. Por mucho que lo desees no va a volver. El tiempo es precioso, no lo malgastes pensando que se va a ir. Viajamos en el tiempo constantemente. 

  Este, el nuestro. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Sin duda alguna.

Anónimo dijo...

Estentacular

Anónimo dijo...

Todas las ocasiones en las que he pensado justo en eso, en volver atrás, en cambiar algo, disfrutar más lo otro...creo que lo volvería hacer igual de mal y de bien. Creo que cometería los mismos errores porque la que vuelve atrás soy yo, perfeccionada o ajada, maltrecha y aprendida.
Se trata pues de eso, que el tiempo no da tregua, que disfrutar no sé si es de cobardes o valientes pero mejor si se puede hacer sonriendo, aunque las lágrimas también presten belleza. Las cicatrices de las que hablas que escondes y asomas.
Bailar, reír besar, decir te quiero, hacer te quiero.

Anónimo dijo...

Todas las ocasiones en las que he pensado justo en eso, en volver atrás, en cambiar algo, disfrutar más lo otro...creo que lo volvería hacer igual de mal y de bien. Creo que cometería los mismos errores porque la que vuelve atrás soy yo, perfeccionada o ajada, maltrecha y aprendida.
Se trata pues de eso, que el tiempo no da tregua, que disfrutar no sé si es de cobardes o valientes pero mejor si se puede hacer sonriendo, aunque las lágrimas también presten belleza. Las cicatrices de las que hablas que escondes y asomas.
Bailar, reír besar, decir te quiero, hacer te quiero.